Un paseo

REFLEXIONES

Salgo a la calle, me cuesta, se me hace raro pero creo que es necesario salir y respirar. Noto que la gente se mira con cierta desconfianza, ¿verdad? Echo un vistazo al suelo, la vegetación invade todo de una forma casi salvaje y reina el silencio. Camino deprisa como si fuera a algún sitio al que llego tarde, me hace gracia cuando en la acera nos cruzamos varios y nos esquivamos intentando que no se note, como si no quisiésemos ofender al otro.

Y sigo caminando, me pongo a pensar en todos esos abrazos no dados, los besos pendientes, los planes cancelados y en aquellos que se han ido para siempre. La vida se ha parado, no es una película apocalíptica, está pasando y nosotros somos los protagonistas. Era inimaginable que algo así ocurriese pero sí, ante la naturaleza no somos invencibles ni fuertes, somos una forma de vida tan vulnerable como el resto, tanto que algo tan microscópico como un virus nos ha pasado como un apisonadora sobre un hormiguero. 

Es triste.

Durante este confinamiento he pasado por varios estados, como una montaña rusa iba de la euforia a la pena, he tenido mucha ansiedad, me han invadido el miedo y la angustia, he derramado más lágrimas de las que me hubiera gustado, la furia se ha apoderado de mí y, además, me he reído muchísimo.Todo. Seguro que también os ha pasado. Desde luego, si existiera un medidor de emociones, el mío hubiera explotado.

Y ahora que vamos “desescalando”, ¿qué va a pasar?, ¿nada va a volver a ser lo mismo?,¿aprenderemos algo de esto? Todo son incógnitas y mucho miedo por lo que vendrá. Nos hemos acostumbrado a ver las guerras de lejos, a sufrir los atentados sólo si son en territorio europeo, ignoramos el hambre y la pobreza pero creemos que comprando felicitaciones navideñas a una ONG lo arreglamos. Así somos, por eso cuando vimos el virus lejos pensamos que aquí no llegaría o sucedería como con otras gripes como la A. Debemos cambiar eso,cuando veamos un problema a miles de kilómetros mañana puede ser el nuestro así que dejemos de pensar “a nosotros no”. Aprendamos de este drama. Es momento de replantearnos nuestra forma de vida, reinventarse (los que puedan), empezar a valorar lo que tenemos y cuidarlo.

Toca reconstruirnos en todos los sentidos. Van a ser días raros, pero hay que intentarlo, ¿no?

Toca afinar, definir el trazo
Sintonizar, reagrupar pedazos
A mi colección de medallas y de arañazos

Los días raros, Vetusta Morla.

MISS POPE

De pequeños grandes placeres

REFLEXIONES

El olor de los libros.

El silencio.

Desayunar.

El sonido de una tormenta estando en casa bajo manta.

Los abrazos, los que se dan de verdad.

Los relojes de hombre.

Ver a parejas de ancianos cogidas de la mano.

Cruzar tímidas miradas con desconocidos.

Un masaje.

La tarta de chocolate de Living in London.

Terminar las duchas con agua fría.

Las fotos robadas.

La comida china después del sexo.

La pizza después del sexo.

El chocolate después del sexo.

El sexo.

Entrar a tiendas de muebles e imaginar la casa perfecta.

Acumular cantidades indecentes de productos de cosmética.

Cuando alguien te dice lo mucho que te echa de menos.

Un perro mirando a su dueño, no puede haber más ternura.

Una buena conversación.

Cuando termina el día, haces balance y ves que ha sido productivo.Reconforta. 
No hay nada peor que un día perdido.

Los carajillos y, si son con amigas, más.

Pasear sin rumbo.

El primer bocado a una hamburguesa.

Ir guapa, en tacones y actitud de comerte el mundo, encontrarte con un ex y comprobar que 
el paso de los años es duro para algunos. Punto de partido para ti.

Descorchar una botella de cava sin motivo, porque sí.

Los reencuentros.

Estar con mi alborotada familia, esas comidas no tienen precio.

SER MUJER

REFLEXIONES

Todavía quedan seres en este planeta que  infravaloran el Día Internacional de la Mujer. “¿Dónde está el día del hombre?”, se preguntan algunos; para ellos este día no es más que uno en el que las mujeres, capitaneadas por las feministas, intentamos dar valor a nuestra existencia. Son los mismos que se preguntan el porqué de un día del Orgullo Gay, los mismos que no pestañean cuando ven en las noticias que una mujer (otra) ha sido asesinada, que una niña en algún país se ha visto obligada a casarse con un adulto, los que permanecen ajenos a la ablación, los que no saben que probablemente su compañera de trabajo que se sienta dos mesas más allá a la izquierda, cobra menos que él por el mismo trabajo. Los mismos que cuando van a la Casa de Campo no tienen en cuenta que muchas de esas mujeres están ahí sometidas por mafias. Los que no valoran que una mujer trabaje ocho horas y luego llegue a casa a hacer su otra jornada laboral porque su pareja no puede dañar su masculinidad cogiendo una bayeta. Es muy posible, que entre esas personas se encuentre alguien que al oír noticias sobre una violación piensa: iba provocando, se lo buscó, qué hacía…Porque hay gente así, así de repugnante e ignorante.

No, no es un día para mirarnos entre nosotras, recibir felicitaciones, acudir a eventos y regocijarnos por el mero hecho de tener ovarios. Sepan esos que no dan importancia al día de hoy que no viene mal echar un vistazo a la historia , está llena de mujeres que han sufrido peleando por el derecho a voto, decidir sobre nuestro cuerpo, tener trabajos tradicionalmente realizados por hombres, poseer una cuenta bancaria, estudiar, etc. En definitiva, para que las mujeres de hoy podamos vivir como vivimos, ellas abrieron el camino y queda mucho por hacer. No somos floreros, máquinas de reproducción o cuerpos, somos mujeres, seres humanos como los hombres y exigimos los mismos derechos y oportunidades.

Quería añadir esta imagen, es Kathrine Switzer, la primera mujer que corrió la Maratón de Bostón . La imagen habla por sí sola.

kathrine-sw.

Kathrine Switzer, 1967.